El conglomerado aéreo latinoamericano confirmó que reestructurará la cartera de pedidos que mantiene con Boeing y Airbus para ajustar su capacidad a las condiciones del mercado.

En los resultados financieros correspondientes al segundo trimestre de 2017, LATAM Airlines (LA) ha confirmado que reestructurará la cartera de pedidos que mantiene con Airbus y Boeing, con el fin de reducir en más de mil millones de dólares, la inversión de flota hasta 2019.

La aerolínea indicó que postergará la entrega de dos Boeing 787-9 Dreamliner, en tanto que ha convertido dos Airbus A350-1000 en igual cantidad de A350-900.

En este sentido, LATAM también ha optado por diferir la llegada de tres aviones de la familia A320, además de tres Airbus A320neo que estaban programados para incorporarse en 2017, ahora serán recibidos en 2018.

Actualmente, LATAM Airlines tiene en su cartera de pedidos 14 Boeing 787, incluyendo dos 787-8. y 63 aviones de pasillo único de la familia A320.

La decisión del grupo en diferir las entregas de nuevas aeronaves pareciera apuntar a ajustar el exceso de capacidad que el mercado latinoamericano está enfrentando en este momento, debido a la recesión económica de Brasil, uno de los mercados clave de la región, y a la inestabilidad de algunos mercados regionales, ahora con la competencia de nuevas aerolíneas de bajo costo.

El pasado marzo, LATAM ha entregado en arrendamiento cuatro Airbus A350-900 a Qatar Airways (QR) por plazos que varían entre seis y doce meses.